-Y besarnos un poco, no demasiado, porque lo mejor vendría después…

Mario Benedetti.

Serías mi tumba perfecta, quiero ser sepultado en tu cuerpo.

Alejandro Jodorowsky.

No creo en dios y no me hace ninguna falta… En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona.

José Saramago.

Porque así es uno, hasta que no le llegan a lo suyo, no siente.

Ángeles Mastretta, Arráncame la vida.

-Me voy a morir de amor -dije riendo una tarde que caminábamos mojando los pies en el agua tibia. En mi miedo de siempre la muerta era yo y hasta me parecía romántico dejarlo con la ausencia, inventando mis cualidades, sintiendo un hueco en el cuerpo, buscándome en las cosas que tuvimos juntos. Muchas veces imaginé a Carlos llorándome, matando a Andrés, enloquecido. Nunca muerto. Horas pasaba en Acapulco mirando al mar, con la mano de Alonso sobre una de mis piernas y recordando a Vives: -Nadie se muere de amor, Catalina, ni aunque quisiéramos -había dicho.

Ángeles Mastretta, Arráncame la vida.